viernes, 25 de junio de 2010

Sudáfrica 2010: Inicio de Octavos de final.

Ha terminado la primera ronda. Chile, clasificado, pero con la sensación de haber podido hacer más, principalmente para evitar a Brasil en el próximo partido. Pero se clasificó.
Sigo bien impresionado por el desempeño, hasta aquí, del continente americano. Cifras al canto:
América clasificó el 88% de los participantes; Asia el 67%; Europa el 46% y África sólo el 17%. Oceanía, ninguno.
Como los pronósticos (sé que no son mi especialidad) son gratis, a menos que hayan apuestas por medio, me atrevo a decir que veo buenas probabilidades que a cuartos de final pasen 5 americanos y 3 europeos. Y nada imposible que la final se juegue entre dos equipos de Sudamérica.
¿Chile-España? Hubiera preferido un empate, y que el otro partido del grupo (Suiza-Honduras) quedara como se dio.
Gran duda: ¿Qué fue a hacer Corea del Norte al mundial? Hizo cero puntos, le metieron 12 goles y sólo pudieron hacer uno.

lunes, 21 de junio de 2010

Mundial Sudáfrica 2010



La epidemia mundialera se ha esparcido incontroladamente, afectando a quienes no son especialmente fanáticos de ese deporte. Me incluyo.
Los equipos han terminado de jugar 2 de los 3 partidos correspondientes a la primera fase.
Hay cientos (¿o miles?) de comentarios, análisis, programas especiales… Así que todo ya se ha dicho. Pero déjenme meter la cuchara respecto a lo hasta aquí ocurrido, en el entendido que las cosas pueden cambiar a futuro.
América Latina: La gran revelación del mundial. Creo que pocos vaticinaban el excelente desempeño que han demostrado. De seguir las cosas como hasta ahora, éste será el mundial de Sudamérica.
Europa: Un fiasco, que no se condice con los pergaminos que traían bajo el brazo. Exceptuemos a Holanda y Portugal, que no son precisamente los que ocupan las primeras planas cuando se habla del fútbol europeo. A ambos los doy por clasificados.
África: Creo que lo esperable: desempeño entre pobre y lamentable. Se salva Ghana, pero veo altas las probabilidades que quede fuera en el último partido.
Asia y como son pocos, incluyamos a Australia y Nueva Zelandia: entre Tongoy y Los Vilos, como decimos en Chile.
Chile: Ha superado con creces las expectativas, si éstas se basaban en un razonamiento frío y no en el fervor de los hinchas o el fervor nacional, como quiera llamársele. Se ha plantado con una pachorra y ganas de triunfar que son dignas de elogio. Gran dominio de la pelota, la recuperan con facilidad, la pierden poco, los pases en general precisos e inteligentes, la valla imbatida. El talón de Aquiles: poca capacidad de concretar goles, que es en definitiva como se ganan los partidos. Deja un poco de sinsabor que partidos que deberían haberse ganado por lo menos 3-0, el resultado haya sido 1-0. Pero lo principal es que el equipo está jugando excelente, con mentalidad ganadora y sobretodo que en los 2 partidos jugados se ha metido los 3 puntos en el bolsillo.
Partido Chile-España del viernes próximo: ¡Vaya cambio de escenario!; ambos equipos con buen desempeño en la cancha, buen dominio del balón como dicen los entendidos y con capacidad parecida para crear oportunidades de gol. Pero al momento de hacer entrar la pelota en la valla, la mayoría de los intentos se frustran. No me atrevo a hacer un vaticinio, pero por lo que he visto y lo poco que entiendo, me parece que las probabilidades deberían favorecer a Chile. Lo que no deja de ser lamentable para los españoles, pues de no ganar, estarían poniendo fecha para su regreso a España, a menos que Honduras dé la gran sorpresa, lo que parece poco probable.

viernes, 18 de junio de 2010

CAMBIO NORMA CÁLCULO RETIROS PROGRAMADOS: RETIRO ALGUNAS DE MIS OBJECIONES

He seguido indagando sobre el tema del artículo que escribí el 10 de junio. Y debo retractarme de algunos de los juicios que hice. Si uno bucea pacientemente en Internet, normalmente las dudas se aclaran. Repito: pacientemente; no con un solo click.

La lógica de lo que ha ocurrido trataré de explicarla en la forma más entendible posible, basado en el gráfico que supone una pensión de 100 (referencial) para los retiros programados.

Hasta el año 2008, la pensión año a año en el caso de los retiros programados (RP) se proyectaba durante la “expectativa de vida” utilizando una tasa de interés ponderando en 80% la rentabilidad “implícita” que tomaban las aseguradoras para calcular las rentas vitalicias (RV), y un 20% la rentabilidad media anual de los últimos 10 años del Fondo en que la persona decidiera dejar sus fondos. Y como sabemos, si el pensionado optaba por RP, la AFP recalculaba año a año la pensión, y si se suponía que la rentabilidad del fondo era 5,5% anual, se obtenía la curva de proyección de pensión mostrada en amarillo en el siguiente cuadro.
En el mismo gráfico, en verde, muestro la estimación de una RV (con el mismo capital inicial)calculada a un interés de 3,3%, que es más o menos la tasa que se utiliza actualmente.
¿Cuál era el talón de Aquiles de esa metodología? Que si el pensionado vivía más que sus expectativas de vida (alrededor de 85 años los varones y 87 las damas, dependiendo de factores que no voy a entrar a analizar), se acababan los fondos y por lo tanto, la pensión.



Hoy interpreto que los cambios introducidos en la metodología de proyección, están orientados a evitar la situación planteada, que tiene características de tragedia para los pensionados longevos. Por lo tanto esta proyección introduce, en lo principal, las siguientes modificaciones:
1) Uso de tasas de interés muy conservadoras al principio y crecientes en el tiempo, que son definidas anualmente por la Superintendencia de Pensiones (SP). Para el año 2010 están definidas en la Circular 1673, partiendo con un valor de 2,62% para el presente año y llegando al 5,49% en 20 años más.
2) Cambio de las tablas de mortalidad, que definen según la edad actual de hombres y mujeres (son distintas) las probabilidades que vivan una cantidad “X” de años más. Dichas tablas definen, año a año, por cuantos años más hay que proyectar la pensión. Lo indicado está normado en Circular 1679 (Tablas de mortalidad) y 1691 (Aplicación de las tablas de mortalidad).
3) Una nueva metodología de proyección, considerando los dos factores mencionados anteriormente, que en lo medular, va definiendo una pensión menor que la que podría considerarse razonablemente esperable, formando un fondo de reserva para el pago de pensiones futuras y evitar que el fondo caiga a cero en un determinado momento. Lo indicado está normado por la Circular 1582.

La nueva norma hace que, para un mismo capital inicial, la proyección que con el sistema antiguo se representaba por la curva amarilla, ahora se transforme en la curva azul, en el caso que año a año la rentabilidad real del fondo sea un 4,9%, ajustándose lo que se proyectó según el vector de rentabilidad definido por la SP. Esto es lo que están mostrando los SCOMP actuales.
Nota al margen: la proyección está hecha hasta 31 años después de jubilar; si esto ocurre a los 65 años, estamos hablando de 96 años, cifra que supone una dosis no menor de optimismo.
La probabilidad que la rentabilidad de los fondos, especialmente el C, sea mayor a 4,9%, son altas. Vuelvo a insertar el gráfico de la rentabilidad real del Fondo C, que en los últimos 10 años, gran crisis económica incluida, fue cercana al 6%, por lo que suponer una rentabilidad de 5,5% no me parece descabellado. Y en este caso, la curva de proyección se transforma en la de color rojo.



Espero que esta nota aclaratoria pueda tener alguna utilidad para quienes a futuro se enfrenten a la toma de decisión sobre su jubilación, para entender un poco más lo que hay detrás de las frías cifras del SCOMP (sistema de ofertas cuando se solicita la jubilación).
Cuando uno se equivoca en sus juicios, por no estar debidamente fundados, lo mejor es retractarse; es lo que estoy haciendo hoy, quitándole el adjetivo de “desafortunado” al nuevo sistema de cálculo usado en mi artículo anterior.
Lo malo del nuevo sistema: el pensionado recibirá, durante su “expectativa de vida”, una pensión menor que la que se obtenía con la metodología antigua.
Lo bueno: Le permite tener una pensión por muchos años más, aunque ésta sea decreciente en el tiempo.
Y lo muy bueno: Como los fondos en RP son siempre patrimonio del pensionado, cuando el destino nos mande a decorar el oriente eterno, nuestros herederos recibirán ahora, una herencia mayor. Eso, ya sabemos, no ocurre en el caso de las RV.

jueves, 10 de junio de 2010

Sistema Previsional: Cambio de norma: ¡ME OPONGO!

Dentro del feed-back que recibo, me enteré de dos procesos de jubilación recientes, cuyos datos me dejaron descolocado. Las pensiones que se proyectan en el SCOMP (el sistema de ofertas para quienes solicitan pensionarse) para la opción de retiros programados (RP), se muestran decrecientes en el tiempo; en un caso (Cuprum) en forma suave, y en el otro (Capital), dramáticamente. Mi primera reacción fue: ¡Esto es absurdo!
Antes de seguir: lo que voy a plantear puede parecer, a primera vista, de interés puramente académico. Pero lo estimo muy relevante para quienes se vean enfrentados a la toma de decisión al momento de jubilar, basados en los datos del SCOMP.
¿Cómo se calculaba hasta hace un tiempo la pensión año a año en el caso de los RP? Se consideraba un 80% la rentabilidad “implícita” que tomaban las aseguradoras para calcular las rentas vitalicias (RV), y un 20% la rentabilidad media anual de los últimos 10 años del Fondo en que la persona decidiera dejar sus fondos. Era, a mi entender, un criterio conservador, pero razonable.
La lógica conceptual: en períodos de normalidad, es esperable que las rentabilidades de las AFPs sean bastante mayores que las que consideran las aseguradoras, por lo general más bien bajas. Un año puede no ser así, cuando hay períodos de crisis económica-financiera, como ocurrió el 2008. Pero en el largo plazo, debería darse esa lógica. Y de ser así, lo esperable es que año a año, la pensión definida se vaya incrementando, al aplicar la norma mencionada. El cálculo es un tanto engorroso, por lo que no entraré en mayores detalles, pero creo que conceptualmente hace sentido. De ahí mi perplejidad al conocer los datos de las dos pensiones que mencioné al principio, una concluida y otra en trámite.
Como no puedo conformarme ante una incógnita de esa naturaleza, desarrollé mi propio sistema predictivo, en función de las variables en juego. El resultado de los datos reales y de mi predicción se muestra en el siguiente gráfico, en el cual, para no mencionar valores, al primer año se le asigna el valor de pensión 100, y se muestra como se espera varíe la pensión año a año.

El gráfico comentado:
La curva marcada como “VR SCOMP” es la que recibió una persona el año 2006; bastante cercana, pues se trata de mi propio SCOMP. Tiene la forma que yo esperaba. Se produce una inflexión 10 años antes de llegar al término de la proyección (expectativas de vida). ¿Porque ya se han consumido demasiado los fondos? NO. Yo interpreto que el sistema, a esa altura, pensaba: “Esta persona está viviendo mucho, así que empecemos a bajar la pensión para que si sobrepasa la expectativa de vida, quede algo para seguir pagándole, aunque sea poco”.
La otra nombrada como “VR mi predicción” es lo que me da mi modelo de simulación, válido para cualquier monto del capital al momento de pensionarse. La similitud con la “oficial” me deja más que satisfecho.
Sigue la titulada “JF”, correspondiente a un caso real donde la pensión se mantiene casi constante los primeros años, aumentando la pendiente de decrecimiento los últimos 10 años creo que por las razones que ya expresé.
Y la última, “GP”, también caso real, con un comportamiento que simplemente me quitó el sueño: cada año se recibía menos ¡y bastante menos!
Como Internet es una buena herramienta para sacarnos de la ignorancia o resolver nuestras dudas, encontré la respuesta en la página WEB de Cuprum, sección “Pension Planner”. Copio:

"A partir de enero de 2009, la Superintendencia de Pensiones determinó que para el cálculo de pensión vía Retiro Programado, ya no se utilizará una tasa de interés determinada para cada fondo e igual para todos los afiliados, sino que se utilizará una tasa de interés que no dependerá del Fondo en el que mantenga sus ahorros, y que se obtiene a partir de un conjunto de tasas de interés de renta fija libre de riesgo más un premio por riesgo, cuyos valores serán entregados por la Superintendencia de Pensiones; y dependerán y se aplicarán en función del plazo de pago de la pensión."

Mi juicio: es un cambio nefasto, por eso digo que me opongo. La razón es simple: se está entregando a los futuros pensionados una información que induce a errores, presentando datos de una proyección basada en supuestos cuya probabilidad de ocurrencia tiende a cero. Lo que, demás está decir, puede inducir a una decisión que no sea la mejor para un futuro pensionado.
Lo que ocurre es que esa “tasa de interés de renta fija libre de riesgo”, lo más probable es que se asemeje mucho a la de las RV y por lo tanto tiende a favorecer esa opción por sobre los RP.
La tasa actual para el cálculo de la RV, según mis cálculos, fluctúa alrededor de una media de 3% (depende de cada aseguradora).
Y ahora presento la información oficial de la Superintendencia de Pensiones sobre la rentabilidad real del Fondo C en distintos períodos.



Más claro, echarle agua. Castigar la proyección del Fondo C, cuya rentabilidad “real” desde Septiembre del 2002 (fecha de la creación de los multifondos) hasta la fecha ha sido cercana al 6%, con una crisis de proporciones entremedio, suponiendo que a futuro tendrá una rentabilidad que bordea al 3%, no tiene sentido. Y menos si consideramos la rentabilidad desde que se modificó el sistema de pensiones (1981), cuya rentabilidad anual, (sí , en 29 años), supera el 9%. No es que diga que esas cifras deban reproducirse necesariamente en el futuro, pero son parte de la historia que resulta a menudo conveniente tener presente.
Tampoco parece comprensible, aunque se trate de un mal menor, que se induzca al error que da lo mismo el fondo que elija (C, D o E), pues la proyección es una sola. Todos sabemos que cada una tiene “expectativas” de rentabilidad y riesgos asociados que son diferentes.
Esta modificación, en el caso de los RP, tiene un impacto no tan significativo al momento de recibir la pensión, y menos en el transcurso de toda de jubilación, pues los fondos siempre serán del pensionado. Y efecto nulo si elige RV.
Pero sí puede tener un efecto significativo al momento de decidir una opción para jubilar, al entregar antecedentes no diré confusos, sino claramente que tienen una posibilidad de ocurrencia casi nula.

Conclusión:
El cambio de la norma, en mi modesta opinión, no puede sino ser considerada como desafortunada, por decir lo menos.
Los principales afectados: los futuros pensionados, que en vez de recibir antecedentes que le permitan tomar una decisión lo más informada posible, lo que llega a sus manos es lo ya dicho: algo que probablemente no va a ocurrir.
En segundo lugar, las AFPs, pues ese sistema de cálculo favorece, en el papel, claramente la opción de RV y por lo tanto, a las aseguradoras.

Posibles razones del cambio
Debido a la crisis financiera y a la actual volatilidad de los mercados financieros (y por lo tanto la rentabilidad futura, que es lo que nos preocupa), puede ser que se haya pensado que es conveniente ser conservador a ultranza. Pero no se habría considerado los “efectos colaterales” que acabo de plantear. Y no haber tenido presente que la decisión de pensionarse es para los próximos 20 o 30 años, y las turbulencias de hoy es probable (y esperable) que no se mantengan en forma indefinida.
Soy bien pensado, así que me inclino por esa opción.
Pero podría pensarse que hay fuerzas ocultas que hicieron implantar un cambio que estimo favorecerá la alternativa de contratar con una aseguradora una renta vitalicia. Me niego a pensar que pueda existir una maquinación maquiavélica en tal sentido, pero debo reconocer que, por lo menos hasta ahora, no tengo fundamentos para descartarla de plano.
NOTA DEL AUTOR: Los juicios planteados en esta publicación fueron modificados el día 18 de junio de 2010 con el título "CAMBIO NORMA CÁLCULO RETIROS PROGRAMADOS: RETIRO ALGUNAS DE MIS OBJECIONES. Enlace:
http://victorramio.blogspot.com/2010/06/cambio-norma-calculo-retiros.html

viernes, 4 de junio de 2010

Desastre ecológico en el Golfo de México

Me resulta imposible no comentar la emergencia ecológica que está viviendo nuestro hermoso planeta azul. Sus consecuencias ya llegaron al litoral, evidenciándose las primeras consecuencias dramáticas para los seres vivos, el hombre entre ellos.
Debo declarar que no soy un ecologista acérrimo. Pero el sentido común (según algunos, el menos común de los sentidos) nos indica que debe compatibilizarse inteligentemente las necesidades de subsistencia y desarrollo del hombre, con la conservación del planeta que nos ha dado la posibilidad de existir.
Existe el concepto de “Magnitud del riesgo”, que básicamente mide el efecto combinado de las probabilidad de ocurrencia de un evento no deseado y sus consecuencias (gravedad). Si dicha magnitud cae en un rango intolerable, definitivamente es un riesgo que no debe ser asumido. Mucho me temo es el caso de la fuga de petróleo que está ocurriendo en las operaciones de British Petroleum en el Golfo de México.
Primera consideración: La magnitud del daño que puede ser causado, me da la impresión que aún no ha sido debidamente dimensionado. O, por lo menos, no ha sido divulgado en profundidad por los medios de comunicación masiva.
Segunda consideración: La reacción normal, es decir que los responsables deben hacerse cargo de los daños y de revertir la situación. No siempre es posible. Una empresa, que tiene un desastre como el que se comenta, puede tener hasta la mejor intención de hacerlo (nótese, sólo dije “puede”); pero existe la posibilidad que tengan limitaciones técnicas (no tan importante, pues ésta podrían ser contratadas a terceros que sí la tengan) y fundamentalmente, económicas y financieras. Si la empresa tuviera que dedicar todo su patrimonio a resolver el problema y ni así fuera posible hacerlo, la empresa se va a la quiebra. Producida la quiebra, ya no existe la empresa y por lo tanto, legalmente ya no existe el responsable. Y el petróleo sigue saliendo y contaminando.
No cabe otra alternativa que sea el Estado quien asuma la responsabilidad, no penal, pero moral y para evitar daños mayores. Pero…..¿y si el problema no tiene solución? Seguirá saliendo el petróleo, no hasta el infinito, pero hasta que se agote el yacimiento. Consecuencias: exterminio de especies, zonas de mar y playas sin especies vivas, llenas de petróleo, ciudades enteras que tengan que trasladarse, perdiendo las personas sus pertenencias y fuentes de subsistencia….
Me parece una “Magnitud del riesgo” intolerable.
Segunda consideración complementaria: Si ya la empresa no puede responder, que lo hagan las personas responsables, y que se vea comprometido su patrimonio (esto es ficción, pues si no hay responsabilidad penal, las empresas responden hasta en monto de su patrimonio, pero no con el patrimonio de sus ejecutivos, trabajadores o accionistas).
En esta ficción, supongamos que pierden todo y los mandamos presos. Pero el petróleo sigue emanando del fondo del mar.
Tercera consideración: Para que un riesgo sea controlable, deben haber medidas que, producida una emergencia, se implanten rápidamente para controlar el siniestro y minimizar sus efectos. Es cosa, nuevamente, de sentido común. Pero lo insólito es que, en este caso, una vez producida la explosión (que no nos olvidemos, dejó 11 muertos), se empezaron a diseñar e implantar soluciones para detener la fuga, y que hasta donde sé, aún no han dado resultados satisfactorios (ayer salió la noticia que se logró mitigar la fuga, pero no detenerla). O sea, no se estaba preparado para una situación de esta naturaleza que, aunque de probabilidad remota, me imagino se sabía podía ocurrir. Esto me parece inaceptable.
Cuarta consideración: Algunos incidentes con características similares han ocurrido en el pasado. Pero éste tiene una especial connotación dada la profundidad que tiene el pozo (a unos 1.600 metros).
¿Qué se puede hacer?
Lo dicho: si una actividad económica o humana tiene una magnitud de riesgo que es intolerable, dicha actividad debe ser proscrita. Prohibida en todos los países del mundo. Podría ser el caso de la explotación petrolera marina, o las plantas nucleares cercanas a centros poblados (no me opongo a lugares como el desierto de Atacama, ubicadas en zonas no pobladas y usando parámetros de seguridad que estoy seguro los entendidos deben conocer).
Esto sería económicamente un desastre, dirán algunos. Sí, pero desastre transitorio, que debería aceptarse en aras a un bien mayor.
Existe una fuente de energía “casi” inagotable: el sol (se agotará algún día, pero cuando esto ocurra, de lo menos que estaremos preocupados es de estos temas tan terrenales). Otra: el viento. Una tercera: el agua (hidroeléctrica, que algún impacto ambiental puede tener pero me parece un tema manejable). Y por nombrar otra, el agua para producir hidrógeno.
Ya sé que hoy por hoy son energías más caras. Pero están ahí, y si no se han usado más intensamente como debería haber sido, probablemente se deba a:1) Intereses económicos de quienes viven del petróleo y sus relacionados, 2) Falta de visión o de decisión política de quienes deberían haber asumido un rol protagónico en el tema (los líderes mundiales) 3) Otros (miopía, apatía, irresponsabilidad, tomar actitudes como el “dejar hacer” o “después de mi, el diluvio, etc).
Cualquier medida que se adopte en un sentido positivo para tener en general tecnologías sustentables y ecológicamente amigables, probablemente repercutirá en nuestros bolsillos, por lo menos en el futuro inmediato (a la larga, supongo será más barato para la humanidad). Pero considero que es el costo por el mero hecho de existir y lo más importante, tener probabilidades altas que la vida en la Tierra siga existiendo.
Sería injusto decir que no hay preocupación por el tema. Se habla de él, y se van tomando algunas acciones, pero insuficientes y a un ritmo cancino. Parece ser la hora de poner el pié en el acelerador, y si los hechos del Golfo de México sirve para ello, por lo menos se obtendrá algo positivo del desastre que estamos viviendo.

jueves, 27 de mayo de 2010

La primera cuenta del Presidente Piñera


Siempre hay más temas sobre los cuales me gustaría decir algo, que el tiempo que me parece disponer.

De la fuga de petróleo en el Golfo de México y de la Euro-crisis económica, por ejemplo. Espero salgan a su debido tiempo.

Antes que pase más tiempo, no un análisis profundo pero por lo menos un par de consideraciones sobre la cuenta del Presidente Piñera del 21 de Mayo.

La mayoría está de acuerdo: llevaba poco más de dos meses en el gobierno, enfrentando la emergencia del terremoto-maremoto, y era más lo que podía decirse de “lo que queremos hacer” que de “lo que hemos hecho”.

Partió el discurso (de casi 2 horas) bastante tenso, pero con el tiempo se fue soltando y “agarrando vuelo”.

Una de las características de la actual política chilena que me llama la atención y de lo cual me congratulo, es que un discurso de la Alianza (como el que comento), bien podría haber sido pronunciado por la Concertación, y viceversa. Lo que viene a significar que tanto los partidos de centro-derecha como los de centro-izquierda, tienen una visión de futuro bastante coincidente, lo que es positivo para la estabilidad política del país.

Piñera hizo anuncios sobre temas que bien podrían considerarse banderas de la Concertación. Sobretodo en el ámbito social. Y otros en el ambiente político, como la inscripción electoral automática y el voto voluntario (que en su oportunidad fue rechazada por los partidos que están ahora en el gobierno, pero parece que hoy soplan otros vientos, de lo cual me alegro).

Lo que me tiene inquieto es si se podrá equilibrar sabiamente la necesaria preocupación por los temas sociales (erradicación de la pobreza, equidad, igualdad de oportunidades, educación y salud de calidad para todos……) y la generación de los recursos necesarios para su financiamiento (crecimiento económico). Habrá que verlo con el tiempo, aunque confío que así sea para el bien de todos.

Algunos puntos relevantes:

*Sueldo mínimo ético.
*Posnatal para las mujeres de 6 meses.
*Aumento de las pensiones mínimas para jubilados garantizadas por el estado (ya se hizo bastante en el gobierno de Michelle Bachelet con la reforma previsional).
*Jubilación para las dueñas de casa (no recuerdo si tocó el punto, pero está en el tapete)
*Calidad de la educación y la salud.

Todo esto tiene un costo no menor, y son medidas “para siempre”, no como el caso de las acciones para la reconstrucción que son transitorias.

La lógica parece ser: “Si crecemos a un, digamos, 6% anual, tendremos recursos de sobra para financiar estas iniciativas”. Bien. Pero si no se da dicho crecimiento, ya sea por razones endógenas o exógenas…¿qué ocurre?

Una alternativa fácil para algunos políticos pero de consecuencias nefastas: “¡Subamos los impuestos!” Significa desincentivar la inversión y el ahorro, frenar el ritmo de desarrollo y de generación de empleos…. Un círculo vicioso. En todo caso, no parece ni debiera ser la idea del nuevo gobierno.

Las economías de los países tienen bastante similitud con las finanzas caseras: cuando se gasta más de lo que se gana, tarde o temprano sobreviene el desastre. Es lo que le pasó a Grecia, ahí con el agravante que se ocultó la situación hasta que estalló por su propio peso, lo que no permitió tomar las medidas correctivas a su debido tiempo. Venezuela está en el mismo caso. Amerita algunas consideraciones en un artículo separado.
Debo decir que lo que planteo en el caso de Chile, no es ni remotamente un sentimiento negativo. Chile ha tenido, por décadas, un manejo de la economía absolutamente pragmático, con ministros de hacienda que han sido un verdadero lujo. No veo porque ahora la situación deba ser distinta. Es simplemente una duda, cuya base probablemente se sustente en mi ignorancia.

jueves, 29 de abril de 2010

Laurence Golborne, Ministro de Minería


El domingo pasado, haciendo zapping en la tele, vi una parte de la entrevista que le hizo Tomás Mosciatti (CNN Chile) al nuevo ministro de minería, Laurence Golborne.
Mi primera reacción fue preguntarme ¿quién es ese señor? Pero en el transcurso de la entrevista, me dejó gratamente impresionado.
Sé que para la mayoría de los mortales chilensis, el Ministerio de Minería no es precisamente el que les llama más la atención, pero para quienes hemos estado (o siguen estando) ligados a esa actividad, resulta de interés conocer en que dirección se desea que vaya navegando el barco.
Me llamó la atención, en primer lugar, la propiedad, conocimiento y seguridad con que abordaba los temas que le planteaba el entrevistador (que es bastante quisquilloso). Hasta llegué a pensar que conocía las preguntas de antemano.
Daba la impresión que llevaba mucho tiempo en el cargo, y realmente hacía poco más de un mes que había asumido sus nuevas responsabilidades.
Pensé: debe haber estado por largo tiempo ligado a la actividad minera. Entré a Wikipedia, útil herramienta para desasnar a los poco entendidos en algún tema. Y me encuentro que su carrera profesional la hizo inicialmente en el área de los combustibles (ESSO Chile) y luego saltó al negocio del retail. De minería ¡NADA!
No me queda otra alternativa que concluir que el tipo debe ser brillante.
Fue alumno destacado del INBA, y no nació en Las Condes, Vitacura o Lo Barnechea (que supongo la mayoría de los ministros deben haber nacido por esos lados), sino en Maipú. Sus estudios universitarios los financió con una beca, que terminó de pagar no hace muchos años. Eso sí, es de la Universidad Católica, que es lo que se lleva.
En todo caso, parece ser un ejemplo de esfuerzo y tesón, bien acompañados por la capacidad intelectual con que lo dotó la Madre Naturaleza.
Muy rápido de mente y de palabra. Me hizo recordar a Marco Enríquez-Ominami, aunque al ex candidato las ideas le fluyen más rápido que las palabras, por lo que éstas parecen salir de una ametralladora. En Golborne, me pareció que ambas iban muy rápido, pero a la misma velocidad.
¿Qué pretendo al escribir esta nota? No mucho. Sólo dejar constancia de un hecho que me llamó la atención.
Sr. Golborne: le deseo el mayor de los éxitos en su gestión.