lunes, 29 de marzo de 2010
Fuebre porcina. ¡CUIDADO!
Acabo de recibir un mail, con una campaña en Chile diciendo ¡NO A LA VACUNACIÓN!
No voy a hacer un análisis personal del tema, pues estoy en otras tareas y además no tengo las competencias para hacerlo. Pero si algunos de los lectores, sus familiares o amigos, piensan vacunarse, no les digo que no lo hagan, pero sí sugiero entren a estos dos links que entrego sobre el tema.
El primero, antiguo ya, es una entrevista a una monja catalana (Teresa Forcades), médico y que por su calidad actual de religiosa, puede hablar con menos temor a presiones que un funcionario de la salud común y corriente. Dice lo que muchos ya sabrán: Que la declaración de pandemia de la gripe AH1N1 (ex porcina) es un absurdo con ribetes surrealistas, y que la OMS pareciera estar coludida en el circo que se montó. Y lo más insólito: el prmer descubrimiento de una anormalidad seria, se debió casi al azar, el hacer un laboratorista checo una prueba que se suponía no tenia porque haber sido hecha.
Para ver la entrevista, pinchen:
http://www.youtube.com/watch?v=sEPYv6hkaTM
La entervista está en 5 partes. Para seguir, hay que "pinchar" la parte siguiente.
La segunda es un blog cuyo objetivo es detener la vacunación en Chile, lo que al parecer es un plan del Ministerio de Salud para vacunar a 4 millones de personas.
La dirección es:
http://detenganlavacuna.wordpress.com/
No sé que pensarán Udes., pero en mi caso, prefiero correr el riesgo de resfriarme y resignarme a pasarme un par de días tomando limonada con miel, y un Tapsin cada 8 horas.
sábado, 6 de marzo de 2010
Terremoto desde otra óptica

Desastres naturales.
Nuestro planeta está “vivo”, como lo está el universo. Parte de su formación como hoy la conocemos, se ha debido a cataclismos.
Que hayan terremotos, que erupcionen volcanes, que aparezcan y desaparezcan islas, que hayan maremotos, huracanes y tifones, son manifestaciones de su actividad. Lo mismo que se desborden ríos o que haya estaciones secas, otras con lluvias torrentosas o inviernos con nevadas impresionantes. Es parte de su actividad natural.
Y como muchas cosas en esta vida, los eventos ocurren en un rango de probabilidades. Alta probabilidad que se sitúen en un rango medio, y menor probabilidad de ocurrencia en los rangos extremos. Pero aunque con menor frecuencia, los eventos extremos siempre ocurrirán.
Los seres vivos, entre los que nos encontramos los humanos, estamos más o menos “diseñados” para soportar situaciones que podemos considerar intermedias. Pero no para los extremos.
A lo que voy: lo ocurrido en Chile hace una semana y en Haití hace un mes es desde el punto de vista humano, tremendamente doloroso. Pérdidas de vidas y lo logrado con el esfuerzo de toda una vida. Pero no es un evento inusual ni que puede ser considerado inesperado y que nos deje atónitos. Es parte de las reglas del juego del existir.
Especialmente destacable es si nos situamos en zonas del mundo que pueden ser catalogadas como poco seguras. América en toda su costa del Pacífico, buena parte de Asia y la zona del Caribe.
Los que vivimos en estas zonas, debemos entender los riesgos a los que estamos expuestos. Una opción sería mudarnos a zonas que me parecen más seguras (nunca 100%) como España, Francia, Alemania o Bélgica (excluidas las guerras, claro está) por nombrar algunos. Brasil en gran medida también parece serlo. Pero decir “tomo mis bártulos y me mudo” no siempre es posible.
Chile ha sido destruido varias veces. Recuerdo los terremotos de 1960 (se conoce como el de Valdivia pero fue toda la zona sur, incluido Concepción, nuevamente afectado); el de la zona central en 1985; el del norte hace unos 12 años y hace unos 3, el de Tocopilla. Alejándonos en el tiempo, tenemos el de Chillán en 1939. Muchos eventos extremos en tan poco tiempo.
Y no está demás tener presente que el país será nuevamente destruido a futuro en una cantidad de veces que nadie puede precisar. Punto que sería conveniente tener presente al momento de decidir donde y como vivimos.
La minimización de los riesgos.
Ahí hay un punto clave. No podemos controlar los fenómenos naturales, pero sí tratar de minimizar sus consecuencias.
Chile, y los países que se encuentran en condiciones similares, deberían tener un plan de emergencia nacional, en que todos los habitantes estén informados y entrenados. Algo hay, pero absolutamente insuficiente. Así como se hacen (¿o hacían?) las operaciones Daisy en los colegios, deberían haberlos en cada edificio, en cada barrio, en cada ciudad.
Un apropiado sistema de alarma y de comunicaciones apropiadas, que no queden mudas por un simple corte de energía, es imprescindible. Y la experiencia de la última semana mostró falencias inexplicables que aun no logro entender.
Y algo que es de Perogrullo: las construcciones deben ser diseñadas según normas apropiadas para no verse afectadas. En este caso, normas antisísmicas. Trabajé muchos años en proyectos y este era un punto extremadamente relevante. Las normas chilenas son claras en ese sentido. La duda es si todas las inmobiliarias y constructoras las siguen rigurosamente, tanto en el diseño como en la construcción. Algunos casos de colapsos en este terremoto (pocos, afortunadamente, pero muy visibles y trágicos) me hacen temer que ahí podemos tener un problema.
¿Se acuerdan, los más “antiguos”, de la película “Incendio en la torre”? Ahí se diseñó bien, pero al construir, para abaratar costos, se usaron materiales de menor calidad que los especificados. Y eso causó la tragedia.
En fin, espero que superada la emergencia, tengamos la capacidad de analizar lo ocurrido y tomar las medidas para que en un nuevo evento natural extremo, los efectos puedan ser mitigados.
Nota aparte: no quisiera estar en los zapatos de las inmobiliarias cuyas construcciones han tenido problemas. O reaccionan apropiadamente frente a quienes les adquirieron propiedades, lo que les costará mucho dinero, o están destinadas a la quiebra además de enfrentar las demandas judiciales y sus consecuencias cuando corresponda.
Teletón “Chile ayuda a Chile”.
Loable idea y esfuerzo, al que me he sumado. Había que hacerlo.
Pero nuevamente, visto racionalmente y obviando el lado humano, me deja una sensación tipo angustia.
La meta es juntar 15 mil millones de pesos. ¡Qué gran meta! dirán algunos. Veamos: son 30 millones de dólares. Una estimación grosera mía: equivale a construir dos edificios de 20 pisos, DFL2 (máximo 140 m2), buenos pero nada lujoso. O sea, un grano de arena en la playa, frente a tanta destrucción.
Si consideramos que empresas aportan cada una por lo general cifras entre 100 y 200 millones de pesos, y algunos particulares como Isabel Allende donó medio millón de dólares (no he visto aún al amigo Farkas), lo que nos queda a los demás para llegar a la meta no es demasiado exigente. Es la una de la tarde y la campaña termina a las 10 de la noche. Mi vaticinio es que debería sobrepasarse largamente la meta. De no ser así, mi conclusión deberá ser que o somos un país realmente pobre o en casos como estos, a muchos nos cuesta solidarizar con algo que realmente nos cuesta un esfuerzo y tranquilizamos nuestras conciencias haciendo un aporte parecido a cuando damos $100 a un saltimbanqui de los que hacen su demostración en los semáforos.
Para unos, donar $1.000 es mucho. Para otros, dar $10.000 es muy poco.
Para concluir, repito que ni remotamente trato de restarle mérito a la campaña solidaria, la que apoyo irrestrictamente, puesto que además de recaudar fondos y ayuda, une anímicamente a todo el país. Lo que trato de decir es que todo lo que se haga es poquísimo frente a tanta necesidad y desesperación. Se necesitarán años para reconstruir lo material y quizás no habrá tiempo suficiente para cicatrizar las heridas humanas.
martes, 2 de marzo de 2010
Terremoto en Chile

Angustia: cada hora que pasa, nos damos cuenta que el desastre es cada vez más dantesco.
Desazón: Yo lo escuché: “No hay alerta de tsunami”. Y el tsunami vino y barrió con todo y se llevó muchas vidas.
Indignación: los vándalos que se aprovechan de la desgracia para saquear.
Conformidad:
La solidaridad y la ayuda internacional que ya ha empezado a llegar.
La tarea: reconstruir un país y ayudar los que hemos tenido la suerte de no haber sido mayormente afectados.
viernes, 5 de febrero de 2010
2010: Partida inesperada
Las noticias y señales en los apenas 36 días transcurridos del 2010, dan que pensar. Ya el panorama no se ve tan optimista como cuando terminó el 2009, y los mercados financieros están reaccionando en consecuencia. Con nerviosismo y volatilidad.
Hay 5 aspectos que, a mi modesto entender, explican en gran medida la incertidumbre de los últimos días.
(1) El mercado laboral no está reaccionando como sería deseable. La cesantía sigue en muchas partes en niveles cercanos al 10% (USA y Chile entre ellos). En otros países, como España, están desbocados: 20%, lo que es una brutalidad.
(2) La “recuperación” que en cierta medida se dio entre octubre del 2008 y diciembre de 2009, está fuertemente influenciada por las medidas de rescate y apoyo adoptadas por los gobiernos de los países. Pero la inversión privada sigue bastante cautelosa. Aquí conviene que destaque una vez más que el “rescate” no fue un regalo de los estados para salvar a los ricos, con plata de los contribuyentes: un ejemplo, hoy el Estado de USA es dueño de más de la mitad de la FORD. O sea, yo les paso plata para evitar el colapso, y Udes. me pasan parte de la propiedad de la empresa en proporción al capital que estoy aportando. Me parece sano.
(3) Nada concreto, pero es un temor que anda dando vueltas: si China frena violentamente su crecimiento o “llegara a estallar la burbuja china”, las consecuencias podrían ser desastrosas.
(4) No dejemos de mencionar que el déficit fiscal que exhibe USA, aumentado con el presupuesto que se acaba de aprobar, tiene intranquilo a más de alguno. Se supone que el país es lo suficientemente fuerte para afrontarlo, pero aun así, es un punto no menor.
(5) Y lo medular: ciertos países de la Comunidad Europea están con problemas fiscales más que serios. En orden de gravedad se mencionan Grecia, España, Portugal, Irlanda e Italia. Hasta se habla que podrían llegar a un “default”, o sea, decir que no pueden pagar sus deudas, como hizo Argentina hace un par de años. Probablemente no se permita que eso ocurra, con el socorro de entidades internacionales, como el banco Mundial, el Banco Europeo y similares. Pero si llegara a suceder, se produciría una nueva desestabilización de la economía mundial (crisis de confianza o inclusive pánico).
Los temores mencionados han llevado a las bolsas mundiales a un pésimo comportamiento este año, hasta hoy 5 de febrero. Europa y Asia han caído tipo 9% (España, 15%) y América Latina y USA, alrededor del 5% (Brasil, 8,48%). Chile sigue dando la nota discordante: subió 3,21%.
Por su lado, por el efecto de la bolsa chilena y creo que por la significativa subida que ha tenido el dólar (no tengo muy claro como medir su efecto), los Fondos de Pensiones muestran una rentabilidad moderadamente positiva.
No digo que el panorama sea necesariamente negro, pero sí que tiene matices un tanto grises.
Lo anterior parece indicar que no es mala idea, hasta que las aguas se aquieten, tomar cualquier decisión de índole económica- financiera con bastante prudencia y cautela, sobretodo si se trata de invertir o endeudarse.
Se preguntarán: ¿qué tiene que ver la foto que publico con el tema? Pues yo creo que mucho, dado que lo que ocurrió durante la crisis y quizás lo que esté por venir, encuentro que tiene tintes de surrealismo.
lunes, 25 de enero de 2010
El drama haitiano
Desastres naturales hemos visto muchos. Todos muy dolorosos.En lo que a terremotos se refiere (y en Chile sabemos de esto), me da la impresión que el caso Haití ha resultado el más devastador de la historia que se tiene recuerdo.

Además del trauma de la pérdida de vidas, familias en que dejaron de existir varios de sus miembros, niños huérfanos, heridos a la espera de una atención médica que no da abasto y de la cual en muchos casos depende su vida, familias (los que quedan) sin casa ni enseres, sin alimentos, sin agua suficiente..
Si los muertos son realmente 200.000, al tener el país unos 10 millones de habitantes, 2 de cada 100 haitianos perdieron la vida en la tragedia.
Realmente desolador.
No estoy seguro, pero Haití no parece ser un país sísmico, por los que sus construcciones no deben estar sujetas a las normas de diseño de los países que, como Chile, sí lo son. Al primer remezón, para colmo de gran magnitud, el país se vino abajo.
Para agravar la situación, el siniestro se da en el país más pobre de todo el mundo occidental, y no tiene ninguna posibilidad de ser reconstruido con recursos propios.El hecho que el 80% de su población vive bajo el umbral de la pobreza (miseria) dice mucho. El ingreso per cápita anual es de sólo US$772.
Las causas de su pobreza son básicamente originadas por el hombre. Sólo un par factores: la sobre explotación del suelo, que lo transformó en infértil (de una superficie arbolada de 60% el año 1920, al 2006 quedaba apenas un 2%). La inestabilidad política, que llevó a la actual intervención de la ONU (entre 1843 y 1915, de 22 presidentes 21 fueron asesinados o violentamente expulsados del poder). Y para terminar las citas, el gobierno dictatorial y cleptómano del clan Duvalier.
Sé que muchos ya les habrán tendido la mano. Pero a veces no se hace por no saber como o no darse el tiempo para entregar una colaboración. El mundo se ha organizado para hacernos más fácil la tarea.Les doy algunos link, para depósitos en línea, por si les son de utilidad para seguir los impulsos de su corazón a quienes estén esperando el momento oportuno para hacerlo. En cada página principal aparece destacado donde pinchar para hacer las donaciones.
Banco de Chile: depósitos para Caritas Chile. WEB:http://www.bancodechile.cl/
Banco de Crédito e Inversiones. Depósitos para “América solidaria”. WEB:
http://www.bci.cl/
Banco del Estado: aporte para la Cruz Roja. Entrar en alternativa “Personas”. Link:
http://www.bancoestado.cl/
Busqué en el banco Santander pero no encontré ninguna referencia.
Al hacer esta publicación, quedo de alguna manera tranquilo con mi conciencia, que permanentemente me reprocharía quedar negligentemente pasivo ante tanta tragedia humana.
miércoles, 20 de enero de 2010
3+2 = 4,99
Antiguamente si uno sumaba todos los elementos que eran referidos a una base 100 (porcentaje), pues debía dar eso: 100.
Hoy al parecer las cosas han cambiado.
Los resultados finales expresados en porcentaje según aparecen en la página WEB de las elecciones fueron:
Piñera: 51,60%
Frei : 48,39%
La desaparición de una centésima del porcentaje se dio sistemáticamente: en el primer, segundo y cómputo final, al igual que en los resultados de cada una de las regiones: Siempre suma 99,99%.
En todo caso, me parece algo interesante, con un dejo de surrealismo el cual me parece en extremo atractivo. Tengo varias fotos guardadas bajo esa etiqueta, y comparto en esta nota una de ellas.
Me resisto a creer que el sistema de cálculo electoral no permitiera la existencia de un entero con 3 dígitos. Quizás es un mensaje para indicarnos que siempre hay que guardar algo, aunque sea una pequeña fracción, por lo que pueda venir. O tal vez las matemáticas han cambiado y yo no me he dado cuenta.domingo, 17 de enero de 2010
Sebastián Piñera: presidente electo de Chile.

Cualquiera que hubiera sido el presidente electo, creo que Chile seguirá avanzando en democracia; creciendo económicamente; preocupado por que la distribución de la riqueza sea más equitativa, con preocupación por el medio ambiente y por los más desposeídos dándoles herramientas (no dádivas) para un futuro mejor a través de la educación, de las oportunidades, de la solidaridad y de la no exclusión.
Los matices podrían variar. Lo mismo las prioridades. Pero no se estaba jugando un futuro u otro totalmente distinto según quien fuera elegido. No eran posturas antagónicas como antaño en que la libertad y la igualdad eran principios contrapuestos. Hoy se postula un justo, sabio y necesario equilibrio entre ambas.
No veía a ningún candidato postulando: en Chile estamos nosotros y los otros, sino con una visión que “todos somos uno”.
Creo que lo que ha ocurrido en Chile es propio de las democracias consolidadas: que independiente de quien gobierne, el país sigue su rumbo sin mayores sobresaltos. Resultados tempranos y ninguna objeción, aceptados sin “peros” por ambas partes.
Esto lo hubiera dicho ya hubiera sido elegido Frei o Piñera.
Pero esto es nuevo: deseo que Piñera demuestre en la práctica el dicho popular que “Escoba nueva siempre barre bien”.



