domingo, 30 de marzo de 2014

Reforma tributaria: ¡AYÚDENME A ENTENDERLA!

     Por necesidad, dado que desde hace décadas yo mismo hago mi declaración de impuestos, algo entiendo de cómo funciona el actual sistema tributario chileno en lo que respecta al impuesto global complementario que deben pagar las personas naturales y al impuesto de 1ª. Categoría que pagan las empresas.

     Uno de los pilares del gobierno de la presidenta Bachelet, contenidos en su programa de gobierno, es la bullada REFORMA TRIBUTARIA que, dicho sea de paso, considero hay que hacerla tomando en cuenta que el fisco debe tener los recursos para financiar los gastos permanentes que están en carpeta y que el país necesita (educación pública de calidad y salud digna entre otras); tratar de llegar a una mejor distribución de la riqueza (que los ricos paguen lo que corresponde) y evitar, hasta donde sea posible, tanto la evasión como la elusión de impuestos.
     Pero por lo que ha sido dicho por los personeros de gobierno, NO LE ENCUENTRO PIES NI CABEZA, sino que va en sentido contrario a lo que se pretende. Modesta opinión de un ciudadano de a pie, que se atreve a hacer el ridículo contradiciendo a mentes brillantes que seguramente ostentan títulos de doctorado en prestigiosas universidades.

     Dos puntos han trascendido que dan en el blanco de lo que considero un absurdo:
  • ·         Se subirá el impuesto a la empresas (1ª categoría) del 20 al 25%. Algunos empresarios arrugan el ceño y otros dicen que no los afecta mayormente.
  • ·         Se bajará el impuesto a las personas. Se bajará la tasa máxima de 40% a 35%. Perfecto dicen algunos.

     Nada más sensato para la mayoría: que los ricos (empresarios) paguen más, y los ciudadanos comunes y corriente, menos. Pero de sensatez no tiene nada.

     El razonamiento es simple:
     Aunque parezca increíble, las empresas no pagan impuestos. Quienes lo hacen son las personas. No sólo lo digo yo, sino que hoy se lo escuché a Roberto Fantuzzi (Asexma) en el programa “Mirada Económica” de Canal 24 horas.
     El impuesto d 1ª categoría, es un anticipo del impuesto que en definitiva pagarán las personas en el global complementario por las utilidades que hayan obtenido las empresas de las cuales son dueños o accionistas.
     Un ejemplo, para simplificar, de una persona que tributa en el rango máximo de impuesto (40%) y cuyas utilidades adicionales (renta por dividendos, por ejemplo) que debe declarar sea $1.000.000.

     Norma tributaria actual:
          Por ese $1.000.000 la empresa o sociedad anónima debe pagar el 20% de 1ª categoría. El fisco recibe $200.000 en ese momento.
     Al declarar el global complementario, ese $1.000.000 debería pagar 40%, o sea $400.000, pero como la empresa ya pagó $200.000 (se acredita ese pago), lo que debe pagar realmente nuestro amigo contribuyente son los $200.000 que faltan.
     Por esa utilidad de $1.000.000, el fisco se lleva la bonita suma de $400.000.

     Norma tributaria según la reforma anunciada (según los trascendidos)
     Como el tributo de las empresas se dice subirá a 25%, entonces por el $1.000.000 de utilidades, como impuesto de 1ª categoría el fisco recibirá $250.000.
     Al declarar el global complementario, ese privilegiado contribuyente tributará ya no en el rango del 40%, sino del 35%.  Ergo, su impuesto será de $350.000, que descontados los $250.000 ya pagados por la empresa, le queda por pagar $100.000.
     Con la reforma, entonces, el fisco recibirá $350.000, en vez de los $400.000 que recibiría con la normativa actual. No parece buen negocio para las arcas fiscales.
     ¿Dónde está el error de ese razonamiento? Si algún lector lo conoce, por favor avíseme para hacer la aclaración que corresponda.



     EL VILIPENDIADO FUT
     Su concepto es que las empresas (sus propietarios y accionistas) paguen impuesto por las utilidades que se distribuyan. La parte que se capitaliza para reinvertir (creación de nuevos negocios, modernización tecnológica etc), no paga impuestos (quedan diferidos indefinidamente). Buen concepto, creo yo, pero como ya mencioné en otro artículo, siempre que esa inversión se haga en Chile. Si se llevan a otros países, como ocurre, es un pésimo negocio para el país.

     Si se cambia el concepto que tributen todas las utilidades devengadas y no sólo las distribuidas, y se acreditan esos impuestos como ya pagados cuando nos toque declarar el global complementario, realmente habrá una mayor recaudación de impuestos (no voy a marear los con números), pero por efecto de haber eliminado el FUT y no por haber subido el impuesto de 1a categoría del 20 al 25%. Esos mayores impuestos quedarían en parte atenuados por medidas paliativas que se supone están consideradas por la mencionada eliminación, como la depreciación instantánea para las inversiones. 


     Veremos qué ocurre cuando se conozca   mañana el texto del proyecto de reforma.

miércoles, 26 de marzo de 2014

AFP Estatal: un volador de luces

      La AFP estatal  será, al parecer, un hecho. Está considerada en el programa de gobierno de la presidenta Bachelet que por haber sido aprobado por una clara mayoría de los chilenos, guste o no, será la carta de navegación del país para los próximos 4 años.
     Me permito incluir a continuación un artículo publicado en el Diario Financiero (DF) el 17 de marzo pasado, que refleja de manera bastante cercana lo que ha sido mi posición al respecto reflejada en varios de los35 artículos que he escrito respecto al tema de las AFP.



     Reitero lo que he sido majadero en sostener:
  • ·         El sistema de capitalización individual (AFP) es conceptualmente apropiado, teniendo el actual diseño varias falencias que urge solucionar.
  • ·         El problema que se plantea de las bajas pensiones que está entregando, que es un hecho, es atribuible en gran medida a la baja densidad de cotizaciones. Si una persona cotiza sólo la mitad de su vida laboral, que es lo que está ocurriendo,  no es posible pretender que el sistema otorgue buenas pensiones.
  • ·         Lo anterior agravado por la precariedad del sistema laboral chileno: bajos sueldos y con frecuencia, cotización por sueldos menores a los reales.
  • ·         Por el aumento de las expectativas de vida, la cotización del 10% es insuficiente. Hay que aumentarla, debiendo definirse si lo absorbe el trabajador,  el empleador, el Estado o en forma compartida.

     Una AFP estatal, lo único que puede diferenciarla de las existentes, es que cobrara comisiones menores. Lo que significaría que el cotizante tendría un pequeño (muy pequeño) aumento en el sueldo líquido a recibir a fin de mes, con efecto absolutamente nulo en lo que se refiere a lo que cotiza en su cuenta individual y por consiguiente en la pensión a recibir a futuro.

     Recientemente AFP Planvital se acaba de ganar la licitación para la afiliación de cotizantes nuevos en el período 2014 – 2016. Hasta ahora cobraba una comisión de 2,36% del sueldo imponible en los depósitos obligatorios. Dado que las  comisiones de las otras AFP estaban cercanas al 1,5%, excepto Modelo con 0,77%, y que Planvital tenía pocos cotizantes, en más de una oportunidad indiqué que esa AFP estaba destinada a desaparecer. Pues bien, cambió su estrategia, bajó la comisión drásticamente a 0,47% y se ganó la última licitación. Mérito de la reforma del año 2008 que introdujo competencia entre las AFP, esquema que ha funcionado.
     ¿Podría una AFP estatal obtener mejores rentabilidades de los fondos? No veo razón alguna para ello. El sistema ha tenido rentabilidades bastante buenas, con un staff  de especialistas dedicado a ello. Es su negocio. ¿Qué mejor podría hacerlo un organismo estatal? En el mejor de los casos, obtener rentabilidades similares.

ASPECTOS POSITIVOS DE UNA AFP ESTATAL

1.       Dejaría “sicológicamente” tranquilos a quienes piensan que las AFP tienen ganancias siderales y que son un mecanismo expropiatorio de sus ahorros. Ahora tendrán un competidor “que velará por los intereses de los cotizantes”. Pero reitero: efecto en el monto de las pensiones, por el solo hecho de su existencia, es nulo.
2.       Es una señal que no se pretende desmantelar el sistema de AFP, como lo hizo Argentina apropiándose el Estado de los ahorros de los trabajadores, ni de volver al antiguo sistema de reparto, que es imposible de sostener sin una enorme carga financiera para las arcas fiscales.

 ASPECTOS NEGATIVOS DE UNA AFP ESTATAL

1.       Si no se financia por cobrar comisiones demasiado bajas o por una eventual ineficiencia muchas veces observadas en gestiones de organismos del estado, sus pérdidas deberán ser absorbidas por Moya: todos nosotros.
2.       Un riesgo, siendo mal pensado, que pudiera o no ocurrir: una estrategia para quebrar a las otras AFP y quedar finalmente todo el sistema en manos del estado: bajas comisiones, aún a pérdida,  hasta que la mayoría se haya cambiado a la AFP a ser creada. Quiebra de las AFP existentes….. SÓLO EL ESTADO MANEJARÍA TODO EL SISTEMA PREVISIONAL, manteniendo el concepto de capitalización individual.

Y UNA DUDA

    La AFP estatal, ¿participaría en las licitaciones bianuales como las demás AFP? ¿O tendría un tratamiento especial, introduciendo una asimetría en el sistema?

     El artículo del DF es el siguiente:

Lunes 17 de marzo de 2014 | 05:00
A ENERO DE 2014 LOS AFILIADOS QUE COTIZAN EN EL SISTEMA ALCANZAN A UN 53% DEL TOTAL
¿AFP estatal mejora cobertura para grupos vulnerables? Expertos discrepan

El sistema cubre al 85% de los trabajadores dependientes, sin embargo sólo a un 6% de los independientes. Ni hablar de los informales.

Por K. Caniupán y C. Cristino

     La AFP estatal no sólo es parte de las medidas que se anunciaron en el programa de Michelle Bachelet a realizarse durante sus primeros 100 días de gobierno. La iniciativa ha sido confirmada además por las nuevas autoridades, siendo el propio ministro de Hacienda, Alberto Arenas, quien ha comprometido el envío del proyecto de Ley que crea la empresa estatal, la cual tendrá como principal objetivo el aumentar la cobertura. “La de los más vulnerables, de los jóvenes, de los trabajadores independientes y de las mujeres, donde evidentemente muestra un déficit desde hace mucho tiempo”, según Arenas, en entrevista con La Tercera.
     Y la industria tiene interiorizado el hecho. “El sector da por descontado la creación de la AFP estatal”, señala una fuente cercana a las gestoras. ¿Pero, qué tan factible es que la nueva administradora logre cumplir con cubrir a los grupos que hoy no están cotizando en el sistema de pensiones?

 

Buscando mayor cobertura

     Al respecto, las opiniones de los expertos son variadas, aún cuando el diagnóstico es uno: hay ciertos grupos que no cotizan o lo hacen por un periodo insuficiente como para percibir una buena pensión, lo que se demuestra en el promedio de años cotizados.
     De acuerdo al último informe de la Asociación de AFP y el Dictuc de 2013, los hombres en promedio cotizan 19,8 años, mientras que las mujeres lo hacen 15,7 años, y esto sin considerar a aquellas que lo hicieron por menos de 12 meses, las que sólo entre enero y marzo de 2012 superaron las 11 mil.
     Las cifras coinciden con la relación entre los afiliados –personas que figuran dentro del sistema de pensiones- y los cotizantes –aquellos que mes a mes están pagando su cotización mensual. Según las cifras de la Superintendencia de Pensiones, a enero de 2014, mientras los afiliados alcanzaban los 9,6 millones de trabajadores, los cotizantes sólo llegaban a 5,1 millones de personas. Es decir, sólo la mitad los trabajadores que en algún momento se afiliaron al sistema está efectivamente cotizando.
Eduardo Walker, académico de la PUC, concuerda con “que la cobertura limitada del sistema es y será un problema”, pero al mismo agrega que “en rigor, el problema de cobertura se debe a características del mercado del trabajo y no al sistema de ahorro con cuentas individuales”.
     Por su parte, Nicolás Starck, gerente general de Ciedess señala que dentro del grupo que no cotiza se identifican claramente los segmentos que señala Arenas: mujeres, jóvenes y trabajadores vulnerables. “Un 85% de lo que se reporta como fuerza laboral dependiente estaba cubierta, pero sólo un 6% de los independientes se relacionó con la previsión. Es decir, la brecha formal tiene que ver con esta categoría –los independientes- y que incluye trabajadores de escasa formación, que desempeñan labores ocasionales, temporales y otras similares, que suelen incluir también a jóvenes”.
     Frente a este problema y el rol que pueda desempeñar la AFP Estatal, Starck señala que si ésta orienta sus esfuerzos a vincular la previsión con trabajadores de actividades precarias e inestables, como son los ambulantes, temporeros, servicios por hora, etc., podría ampliar la cobertura. Sin embargo, asegura que el problema hasta hoy radica en la educación.
     Mientras, desde la Asociación de AFP son aún más drásticos y aseguran que en esto hay una equivocación en el diagnóstico. “Una AFP estatal no es una solución al problema de las bajas pensiones, porque ella enfrentará los mismos problemas que tienen las AFP existentes, que son informalidad del empleo; nivel de las remuneraciones; pobre frecuencia de cotizaciones; tardío ingreso a la fuerza de trabajo; aumento de las expectativas de vida y; declinación de las tasas de interés en Chile”.

     Y al mismo tiempo aseguran que estos segmentos ya estarían cubiertos por el Pilar Solidario, que estableció la Reforma Previsional de 2008.